Los procesos mecánicos son la base para transformar metales y otros materiales en componentes acabados de alta precisión. Estas operaciones, a menudo a alta velocidad y sobre materiales duros, generan calor por fricción y deformación. Por lo tanto, el control térmico se vuelve fundamental para la calidad de la pieza mecanizada, la vida útil de las herramientas y la eficiencia del ciclo de producción.
BENEFICIOS DE UN SISTEMA DE REFRIGERACIÓN EFICIENTE
Control de la temperatura de la herramienta y de la pieza, evitando deformaciones y pérdida de tolerancia.
Mejor acabado superficial gracias a la estabilidad térmica durante el procesamiento.
Reducción del desgaste de la herramienta, con el consiguiente ahorro en costes de sustitución y tiempos de parada de la máquina.
Tiempos de ciclo más estables y repetibles, aumentando la productividad general.
Prevención de microfisuras y grietas relacionadas con el choque térmico.